
La valoración de un vaciado se resuelve aquí sobre imágenes, sin que nadie tenga que esperar en casa a que llegue un comercial. Eso convierte el vídeo del móvil en la pieza más importante del proceso: de lo bien grabado que esté depende que la contestación llegue con un número cerrado o con una horquilla amplia.
La buena noticia es que grabarlo es fácil y ocupa alrededor de un minuto. Solo hay que saber qué enseñar y en qué orden, y eso es exactamente lo que viene a continuación, con el recorrido que usan las casas de Girona que reciben la propuesta más ajustada.
Un minuto de móvil vale por una visita
En ese minuto caben las tres cosas que decidimos: qué contiene la casa, a qué altura está y dónde puede aguardar el vehículo. Son las mismas tres que miraría alguien subiendo al piso, con la ventaja de que tú las grabas cuando te va bien y nosotros las leemos el mismo día.
No hace falta ninguna habilidad especial ni una cámara buena. Basta con caminar despacio, sujetar el teléfono en horizontal y no cortar el recorrido a mitad: un plano continuo se entiende mucho mejor que veinte fotos sueltas tomadas desde la puerta.
Empieza en el recibidor y recorre el pasillo despacio
Arranca en la entrada y avanza hacia dentro sin adelantar el paso. Entra en cada habitación, haz un barrido completo de pared a pared y detente un instante en los muebles grandes, que son los que marcan el volumen y también el valor.
Enseña el salón entero, incluido lo que hay detrás de las puertas abiertas, y las habitaciones con las camas y los colchones a la vista. Si hay una pieza que crees buena —un arcón, una vitrina, una máquina de coser— acércate unos segundos: eso suma en la columna que te interesa.
Abre los armarios y las puertas que nadie abre
Los armarios empotrados del pasillo, los altos de la cocina y los cajones grandes guardan una parte notable del contenido, y desde fuera no se ve nada. Ábrelos mientras grabas, aunque estén llenos de ropa o de cajas: son bultos que acabarán bajando por la escalera.
Lo mismo vale para la galería, el tendedero y ese cuarto pequeño que nadie usa. En muchas casas del Eixample y de Migdia la galería funciona desde hace años como almacén, y ahí suele estar la diferencia entre una jornada y dos.
Di la altura en voz alta y enseña el rellano
Mientras grabas, di simplemente en qué planta estás y si la finca tiene ascensor. Es el dato que más pesa después del contenido, y con decirlo basta: no hace falta medir nada ni consultar la escritura.
Sal después al rellano y enfoca la puerta del ascensor abierta si la hay, o el arranque de la escalera si la finca no tiene cabina. Esa imagen nos dice si un armario montado cabe en el ascensor o si conviene desmontarlo arriba, y con eso se dimensiona el equipo.
Termina en la acera de enfrente con el portal enfocado
Baja a la calle, cruza y graba unos segundos del portal desde la acera de enfrente, girando después hacia los dos lados de la vía. Esa toma es la que revela dónde puede esperar el vehículo, si hay vado, zona regulada, bolardo o carril único.
En el Barri Vell esa imagen vale doble, porque decide si la carga se hace en la franja horaria autorizada o si cada bulto viaja hasta plaça Catalunya, el Pont de Pedra o la Devesa. En Domeny, Fontajau o Can Gibert del Pla suele resolver la duda en un plano: plaza libre delante y acarreo cero.
Los anexos que deciden el volumen
Antes de cerrar la grabación, entra en los espacios que se olvidan siempre: el trastero del sótano, el altillo, la terraza, el balcón, el patio y el cobertizo si lo hay. Es donde suele dormir la mitad del volumen de la casa.
Si el trastero está en otra planta, dilo mientras grabas y enfoca la puerta. Y si hay algo pesado o incómodo —una caja fuerte, un piano, un mueble empotrado a medida, restos de obra apilados—, enséñalo con calma: se resuelve, pero conviene tenerlo previsto en el plan del día.
Cuando quien decide vive lejos de Girona
En las herencias es habitual que los hermanos estén repartidos entre Girona, Barcelona y a veces el extranjero. Como la valoración se hace sobre imágenes, el paseo lo puede grabar cualquiera con llave: un familiar, un vecino de confianza, la administración de la finca o el agente que enseña el piso.
La contestación se envía redactada y llega igual a todos, así que sirve de documento común para decidir sin viajar y sin cuadrar agendas. Muchas familias la reenvían tal cual a la gestoría que lleva la testamentaría.
Qué llega después y en cuánto tiempo
Con el vídeo en el WhatsApp, la respuesta sale dentro de la jornada laborable: si la casa llega a coste cero, con la confirmación escrita; y si alguna parte lleva cifra, con las horas, los portes y los kilos separados y su importe al lado.
Aceptada la propuesta se fija día y hora de entrada, quién abre y quién recoge las llaves. Puedes ver antes cómo se organiza la jornada, repasar las dudas más frecuentes o mandarnos el recorrido desde contacto.